28 de agosto de 2013

85- El comienzo continúa.


Todo parecía tan real.. ¿verdad?  ¿quién iba a decir.. que en un año.. todo cambiaría? Y quien me iba a decir.. que en dos años, todo daría la vuelta como las agujas de un reloj.. que otro reloj se quedaría sin arena para dejar caer y alguien con sus manos, le daría la vuelta, poniéndome otro tiempo, otro destino. 

Bueno.. al empezar a salir con George, las cosas cambiaron. Paul y Ringo parecían distanciados de mi, y John... bueno, con John seguía igual. 
Creo que era eso llamado "relación" de la que tanto hablaba George.  
Creo que era eso lo que hacía que los demás machos de la especie, como en los animales, se alejaran de la hembra ya conquistada. Pero, ¿y si yo aún no estaba conquistada?.

Después de la grabación de Help, todos volvimos a Londres. Todos a nuestro nido, a nuestro trabajo, nuestro sitio.. o el que se suponía que era nuestro sitio. Pues niños, nadie sabe cual es su sitio desde tan joven. George no sabía cual era su sitio, Ringo no sabía cual era su sitio, vuestro tío John estaba totalmente perdido, y Paul decía saber cual era su sitio, pero no tenía ni idea. 

Yo tampoco sabía cual era mi sitio, o quizá si, mi sitio era estar al lado de ellos y... evitar que pasara nada. Hacer que las cosas pasen como tienen que pasar. Hacer que el futuro sea paz. 
El futuro en mis manos. 
El futuro en la palma de mis manos.
El futuro lo tenía yo. 

A veces me ponía a pensar que qué pasaría si dejara todo a la mierda, yo no quería ser esa persona, quería ser yo, y no quería hacer lo que esperaban los demás de mi. Quería poder tener la vida de una humana normal, quería poder sentir lo que se siente al leer un libro pero en la vida real, pero claro... luego yo volvía a la realidad, a mi persona, y es que yo no era una humana normal, era.. un monstruo, o así me hacía llamar más tarde. Era eso, una mezcla muy rara de persona y cosa del espacio, si, cosa, porque ni si quiera sé la forma de la mitad de mi ser. ¿Cómo vivirían los galácticos? ¿cómo? ¿y de qué?. 

-De nuevo nos vemos -me sacaron de mis pensamientos. 
-¿Perdón? -levanté la vista, aún con mis manos envolviendo la taza de café. 
-Soy yo, Mer. -sonrió- nos conocimos el día aquél que..
-Si, ya, lo recuerdo. -Miré a la chica, aquella chica que iba a ser famosa tarde o temprano. Famosa como yo.... y se me ocurrió una idea, quizá iba a ser muy egoísta, pero llevar esta vida sola era una carga muy fuerte, quizá ella me echaba una mano, o dos. ¿Y si yo no tenía que cargar con la fama sola? ¿y si le presentaba ya a su chico  y... ya está? Entonces habría pasado todo como tiene que pasar con Ringo, todos felices, todo.. genial. Me libraría de uno, ya tendría realizado uno de 4. 
-¿Estás bien? -dijo al ver mi mirada despistada. 
-Eh, si, si, claro -sonreí- ¿quieres tomar algo?-ofrecí. 
-Eh.. la verdad es que estoy con unas amigas.. bueno, una amiga. 
-Os invito a las dos -ofrecí de nuevo.
-Bueno.. vale -sonrió, aquella chica se veía aún tan joven.. Vestía con un vestido de la época, azul marino, pero el pelo rizado hacia un lado, maquillada con los ojos de negro. Aquella piel blanca, aunque no tanto, esos labios rojos, esos ojos verdes. Si, esa era la Mercedes joven. 
La chica se sentó, con su amiga, y me miraron sorprendidas.. si, creo que era sorprendidas. 
-No me miréis así. -pedí.
-Lo siento, es que es raro verte en persona, y no en revistas.. -comentó la otra chica.- soy Elizabeth Hamilton. 
-Encanta Elizabeth Hamilton, seguro que ya me conoces- yo a ella no, era desconocida para mi, y eso me alegró. 
-Es una amiga mía de... espera ¿dónde nos conocimos? -la miró Mercedes extrañada. 
-Nos ... acabamos de conocer -contestó Elizabeth divertida.  Yo me reía por dentro, pero por fuera seguía con la seriedad, prefería guardarme la sonrisa para otra ocasión.
-¿Qué tal si después os llevo a mi casa? -pregunté- hoy estoy algo.. solitaria, y no me gusta.
-¡Genial! ¡Fiesta! -contestó Mercedes.
-Si, claro.. podríamos hacer una fiesta.. puedo llamar a unos chicos .. 
-¿Chicos? -dijo Elizabeth con los ojos como platos. 
-Si, chicos -contesté. 
-Genial -dijo ella, parecía emocionada pero se lo guardó, peinándose el pelo de una forma.. elegante que me hizo.. mirarla con una sonrisa, si, una sonrisa, me gustaba ese modo elegante de ser. 


La fiesta no me llevó mucho rato, sólo había que llamar a la gente que al poco tiempo venían con bebidas. Iba a ser fácil. Ringo conocería a Mercedes, Mercedes conocería a Ringo. Se enamorarían y empezarían a formar una familia ¿no?.... ¿no? ¿no? No. No fue así. 

Luego descubrí, que el amor tenía muchos laberintos,  y que si cogía una calle precipitadamente, me perdería.Y eso pasó con esta pareja. Se perdieron por las calles del laberinto del amor. 

Y es que lo tenía totalmente planeado, pero no sabía que una gente llamaría a otra gente y esa gente a otra gente. -Genial -me dije sarcásticamente cuando vi a Mercedes besarse Bob Dylan. 

-¿Puedo llamar a unos amigos?-preguntó Paul por el teléfono. 
-Si, haz lo que quieras -contesté, la peor respuesta que podría haber dado. Pues es que Paul estaba al lado de George, que George estaba charlando con un Dylan que había aparecido de repente. Pero eso no fue todo. No. Resulta que John había quedado con los Stones, y se apuntaron a la fiesta. Los Stones habían quedado con los Kinks, y los Kinks había hablado tanto hasta también, traer a las Ronettes. Vamos, se había vuelto un encuentro entre estrellas de la música. 

Elizabeth y Mercedes fliparon, lo que no sabía yo es que Mercedes era fan número uno de Bob Dylan, que Bob Dylan era fan de las noches alocadas con una chica, que Ringo había traído ya pareja, y que aquella pareja era su esposa. ¿Qué cojones hacía Ringo con esposa? ¿quién era Maureen Cox? 

Aquel día también me enteré de más cosas, como que Paul McCartney salía con una tal Jane Asher, que una amiga de Jane llamada Laura Simpson, una tal periodista que tenía la noche libre y había decidido bailar entre famosos, y entre esos famosos estaba Mick Jagger, que aquella noche se pasó de listo con Laura, Laura le insultó dolida, Keith Richards aprovechó y se hizo el hombre bueno detrás de Mick para ligar con dicha chica. 

¿Y yo? Yo... mientras que vigilaban mis ojos la fiesta, mi cuerpo estaba con George. 
-¿Bailamos? -me había dicho, yo acepté. 
-¿Quién es la chica de Paul? -pregunté.
-Es su novia.. 
-¿Y la chica de Ringo?
-Es su esposa. 
-¿Y?...  John estás solo.
-¿Por qué te interesan tanto los demás? -me miró. 
-Si te lo dijera me llamarías loca. -contesté. 
-Me parece que estás loca, pero eso me encanta.
-Pues... la chica que está con Bob Dylan ¿la ves? -asintió- quería que saliera con Ringo, porque me recuerda a él. -Parecía que su cara de celos se había quitado y rió- ¿por eso montaste esta fiesta? -Asentí- me encanta tu locura -contestó y me besó, entonces ahí.. me olvidé de todo por aquella noche. 


Y aquella noche, resumiendo os la he contado, conocí a dos chicas más, Mercedes y Elizabeth, las cuales las dos estuvieron presentes más adelante en mi vida. También fue Laura la que entró, presentándome a vuestra madre, y luego, entraron más, como Sofía Loren, Camila Rivarola, Marcela López Mendoza, o ¿quién no conoce a Ximena? ...








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Lo siento por no ser tan.. eso, con los capítulos que viene, pero digamos que la protagonitas está resumiendo lo que pasa ahora porque lo importante está por llegar. 

A todas, muchos besos. Quizá os cambie a alguna el modo de ser, pero es que tengo un lío tremendo con tantas cosas que me decís xD. 



2 de agosto de 2013

84- Empieza.

-Bea.. creo que no deberías contar todo lo que hiciste ese día con George a los niños..

Venga mujer, ellos ya saben todo eso, tienen más de 14 años. 

-Pero son niños, mis hijitos... 
-Mamá... venga.. si hemos visto cosas peores..  
-¿¡DÓNDE!?
-Bea Bea sigue sigue. 


Bien, si vuestra madre no interrumpe más os contaré.

Después de aquel beso, George agarró mi cintura haciendo que me juntara más a él. Los labios no se separaban, quizá sólo para coger aire o para aterrizar en otra parte de la piel del otro. No sé como ni cuando lo hizo, pero hubo un momento en el que yo me quedé sin ropa, quizá sólo tenía una camisa desabrochada... y por otra parte, no sé como lo hice yo, que le fui quitando yo a él toda la ropa mientras le besaba.

Fue el instinto animal - me intenté convencer los días siguientes- , pero en aquel sofá.. con aquellos sentidos que se me desarrollaron más de la cuenta.. con las sensaciones nuevas.. creí por un momento que era sobrenatural, el tocar su piel desnuda con las yemas de mis dedos o sentir sus labios recorriendo un camino de lunares por mi piel. 

Fue la primera vez que sentí tal cosa. La primera vez que se oyeron mis gemidos de placer o que yo oí los de George. Nuestros ojos se cerraban pero no estábamos ciegos, lo sentíamos todo por el tacto, por el oído, por algo que mejoraba todo lo demás.. era.. algo extraño, por un tiempo lo definí como magia. 


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La grabación de Help había concluido. A los Beatles se les venían unos cuantos conciertos por delante, pero, sin embargo, algunos días tenían libres y George aprovechaba para secuestrarme de mi casa y hacer que fuera a la suya o simplemente llevarme a pasear. 
Parecía que la estancia que habíamos pasado juntos fuera del país le había dado ánimos a George (a parte de a mi) para no volverse tan tímido y, por ejemplo, al pasear juntos cogerme de la mano. Cosas sencillas que a los dos nos hacía algo más feliz. Quizá más a él que a mi.. pues no sabía bien que significaba aquello ¿esto era el amor, o el amor estaba por venir? Me habría gustado tener clases de eso, pero nunca las tuve hasta más adelante, cuando una tarde me dijeron "Si no estás segura de que amas a alguien, es que no la amas. El amor viene, y cuando viene, se hace notar, lo sabes, lo notas y dejarías todo lo demás por la otra persona" Pero.. claro, eso viene más adelante, mucho más adelante. 

-Hoy tengo una sorpresa para ti -me repetía George una y otra vez. 
-Me das miedo ¿sabías? -dije saliendo del baño de mi apartamento, George me miró con una sonrisa- estás preciosa -dijo mirándome de arriba a abajo. Me miré yo también. Sólo me había puesto un vestido amarillo, y tenía el pelo largo y lacio con flequillo en mi frente negro como el carbón. -Pero me gustas más cuando tienes el pelo castaño -confesó. 
-Oh, gracias, que piropo. 
-Sólo digo que me gustas más al natural.  -No me iba a poner a discutir con él, no es que no estuviera de acuerdo con lo que decía, sólo que él creía que era la típica chica que me preocupaba por mi modo de vestir, o me compraba tinte del pelo cada día.. pero, sinceramente, si no fuera porque yo soy como de otro mundo y puedo sólo con cerrar los ojos ponerme cualquier ropa y cualquier cabello.. pues.. no lo haría. 
-¿A dónde me llevas hoy?  -cambié de tema. 
-A mi casa, Bea.. no puedo esperar para la sorpresa -cogió mi mano y me jaló hacia él.
-George ¿qué te ocurre? -reí- pareces nervioso.
-Sólo un poco -confesó enganchando alrededor de mi cuello una cadena de plata con una mano de plata y cristal azul colgada de ella. Era la mano de Jamsa, con el ojo en ella.
-George.. -intenté preguntar qué hacía colgándome esto del cuello
-Vi como lo observabas en un escaparate, no lo niegues.
-Si bueno.. es que.. me gusta mucho pero.. ¿qué haces tú con él?
-Regalártelo -dijo dejando que mi cabello se cayera por  mi espalda. - Lo compré para ti. Atrae a la buena suerte según la cultura islámica. -Sonreí- Vamos, que te atraigo con ella -dije dándole un suave beso en los labios. 
-Si, bueno, quiero que signifique algo más para ti -dijo cogiendo mis manos y mirándolas mientras que hablaba- quiero que signifique nuestra amistad para ti, nuestra relación.. quiero que cuando la veas te acuerdes de mi. 
-Claro que me acordaré de ti -contesté mirándole a los ojos. 
-Y quiero que salgas conmigo. 
-¿Salir contigo? -me extrañé.
-Quiero que seas mi pareja. -Me quedé callada- ¿qué dices? -no sabía que contestar hacia eso, por lo que parecía que a George le asustaba- Beatrice... ¿qué me dices? Creo que este tiempo que hemos estado juntos ha sido muy satisfactorio para.. los dos -sonrió mirándome, buscando mi mirada perdida. 
-Yo.. no sé George.. eso.. eso de salir con alguien yo..
-Por favor -sonrió- sé que quieres, y yo también quiero ¿qué pierdes con ello? 
-No pierdo nada George, o eso espero. 
-¿Eso es un..?
-Si.  -Me besó instantáneamente- ¿sabías que te quiero?
-No, me lo acabas de decir -contesté riendo. 
-No será la última vez que te lo diga. 


Todo parecía tan real.. ¿verdad?  ¿quién iba a decir.. que en un año.. todo cambiaría? Y quien me iba a decir.. que en dos años, todo daría la vuelta como las agujas de un reloj.. que otro reloj se quedaría sin arena para dejar caer y alguien con sus manos, le daría la vuelta, poniéndome otro tiempo, otro destino. 



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Bueno, os dejo otro. Por hoy creo que ya va de sobra. Intentaré escribir otro más cuando pueda. :)

Marcela, dije descripción psicológica pero si tú quieres añadirte también física sin problema, así me ahorras el pensar

. Contando a la prota, ya tengo dos de los beatles con pareja. Me faltan los otros dos, pero.. si no me dais datos y eso no sé con quien pega cada una. Además que cuando se acaben beatles sacaré famosos por un tuvo. :) 


Mil y un saludos, Bea. 



1 de agosto de 2013

83- Stop Your Sobbing

 ......pero por aquel entonces yo no sentía nada, me comportaba como alguien normal, me causaba curiosidad los sentimientos de los demás, pero estaba demasiado ciega como para ver los míos que despertaban poco a poco, y en verdad, si yo hubiera sabido que aquello despertaba en mi, la historia no habría acabado conmigo aquí, quizá nunca me hubiera casado.. y es que, aquellos sentimientos, decidieron despertar, una noche de verano, en aquella India tan extraña. Él fumaba, de espaldas a mi, yo acababa de llegar a su lado, era una vista hermosa, con el cielo anaranjado en nuestras narices. Acababa de situarme a su espalda sin que él se diera cuenta, y es que yo se suponía que había desaparecido. Pero claro, eso fue en otra historia. 

Volvamos a un día entre otro.. cuando sin pensarlo, pude recibir el primer beso de George. 



Era Lunes, era Marzo, estábamos en el año 1965. Habían pasado unos meses desde que los conocí, como ya dije antes eran meses sencillos en que cada uno me mostraba algo de su ser, uno más que otros. 

Estaban grabando Help, y yo estaba allí, en la nieve, con ellos. Aunque debo admitir que me desaparecía mucho, ellos tenían su trabajo y yo.. bueno, yo estaba allí porque George me lo había pedido, si no , estaba claro de que habría dicho que no.
Ellos tomaban las tomas, una por una, mientras yo me encontraba en el salón de una casita de madera con calefacción. Me moría de frío con aquel clima. En mi época, había unas altas temperaturas gracias al calentamiento global y la contaminación, y ahora, aquí, estando entre la nieve que era una de las pocas veces que la había visto con mis propios ojos.. mi cuerpo temblaba, se moría de frío, ¡Yo! me moría de frío. 
 Me había escondido allí sin permiso, sólo buscaba calor, y me entretenía  con una guitarra acústica que me dejó Paul. Paul y Ringo estaban en una fase de... como lo diría... bueno, chicos, estaban en una fase en que se habían enganchado mucho a los caramelos. Comían caramelos hasta tal punto en que les dolía la cabeza y alucinaban... y en la grabación de Help.. pues.. eso, comieron kilos de caramelos, por lo que estar con ellos era muy raro.. divertido, pero raro. 

Yo rozaba las cuerdas de la guitarra, tenía alguna idea de ella, gracias a Luce, la cual me enseñó todo lo que ella sabía. Estaba en aquel sillón, que miraba a la pared, cuando de pronto, la puerta se abrió y se cerró de un portazo. No me volví atrás, ya que cerré los ojos instantáneamente, una ráfaga de frío había entrado en la habitación y me acurruqué con la guitarra. Oí los pasos avanzar hasta sentarse en uno de los taburetes que estaban alrededor de una mesa alta. Esos pasos sabía yo diferenciar de quien era, era algo que había aprendido a escuchar. Parecía que John no se percató de mi presencia, normal, yo estaba callada como nunca antes. Lo oí comentar algo.. lo oí suspirar, y oí como apoyaba la cara en la mesa triste. 
-Estoy loco.. será eso. Estoy solo..  -Lo oí decir- vaya mierda de.. de todo - lo oí de nuevo... parecía que estaba pasando por una mala racha. No sabia que hacer en aquel momento, quería animarle, quería levantarme y abrazarlo. Pero vuestro tío John no era de esos, no, conmigo nunca había mantenido una conversación y que yo recuerde nunca habíamos mantenido algún contacto, parecía como si nos diéramos miedo mutuamente, o al menos, yo le temía a él sin saber por qué. 

-It is time for you to stop all of your sobbing  (es hora de que pares todos tus sollozos)
Yes it's time for you to stop all of your sobbing oh oh oh  (Si, es hora de que pares todos tus sollozos oh oh oh) 

Empecé a cantar como si él no estuviera allí, pero el mensaje iba dirigido hacia John, no podía hablar con él, no podía tocarle, pero al menos.. no me iba a decir que parara de cantar. Aún me costaba hacer rimas, pero.. intenté al menos hacerle saber que era para él. 

-There's one thing you gotta do  (Hay una cosa que tienes que hacer) 
To make me still want you  (para hacer que aún te quiera)
Gotta stop sobbing now  (Para de sollozar ahora)
Yeah yeah stop it stop it  (Si si, para, basta. )
John you can stop. (John tú puedes parar)
Yeah John, smile you know (Si John, sabes sonreír)
Stop.. (Para)
Stop..(para)
Stop.. (para)

Happiness is going to fall (la felicidad va a caer)
like rain in spring (como la lluvia en primavera)
Just.. wait wait wait.. (sólo espera, espera, espera.)


Dejé de cantar cuando escuché como John se había levantado de su sitio. Estaba mirándome sorprendido.. notaba su mirada en mi espalda.. solamente volteé, le miré y sonreí al ver que él había parado de llorar. 
No nos dijimos nada, sólo nos mirábamos, cualquiera creería que nos entendíamos con la mirada, pero no era así, no sabía que iba a hacer ahora, ni yo ni él. 
Me giré rápido al escuchar como volvían a abrir la puerta, y allí estaba George. 

-Menos mal que te encuentro John, Paul y Ringo están fatal -se rió- creo que por hoy hemos terminado de grabar. - John no dijo nada, pero noté su sonrisa al marcharse del lugar. 
-Últimamente está muy callado.. -dijo George sin comprender y se sentó a mi lado, obsevando la guitarra- ¿Tocas la guitarra?
-Algo, sólo cuando me aburro. 
-¿Y sabes tocar? -sonrió mirándome ahora a mi.
-Me enseñó una amiga. 
-Wow, he descubierto algo más de ti. 
-Pues no era difícil de saber.. Paul lo sabía y todo.
-Paul es tonto -contestó riendo.- ¿Quieres dar un paseo? No te he visto en toda la grabación.
-La verdad George es que.. -odiaba tener que rechazar la propuesta, pero aquellas extremas temperaturas me iban a congelar- tengo demasiado frío afuera como para salir.
--George sonrió mirándome- bien, entonces me quedaré contigo ¿te molesta?
-No, en absoluto. 

Chicos, esto era algo que no entendía.  Estar con él, él parecía tan feliz, sonreía cada dos por tres, y yo.. yo sonreía pero no sabía distinguir mis sonrisas reales con las que no lo eran.
Me habían educado demasiado bien. A parte de que.. quería algo más de él.. pero ¿el qué? ¿qué era eso que tanto me llamaba? Algo que se metía dentro de mi, daba unos cuantos paseos, y luego se iban a través de mis sonrojadas mejillas cuando George me soltaba algo bonito. 

No sé como lo hizo, pero en un momento George arrastró mi cintura hacia él, con las manos hizo que me tumbara en el sofá, y él se dejó caer, y como por natural, mi cabeza estaba en su pecho, me sentía realmente cómoda escuchando los latidos de su vivo corazón mientras él apartaba mis cabellos de la cara. 
Aquella sensación era nueva, la verdad.. creo que era lo más junto que habíamos llegado a estar los dos.. pero.. faltaba algo, y también faltaban muchas respuestas más. ¿Por qué hasta ahora George y yo no nos habíamos llegado a abrazar en un sofá así, de esta manera? Sin embargo, con Paul.. había llegado a quedarme dormida a su lado viendo una película en el sofá, Paul Ringo y yo nos habíamos quedado dormido juntos muchas veces por equivocación.. aunque.. quizá eso tenga que ver.. algo que leí hace tiempo sobre un comportamiento que me dio algo de susto de George. Cuando una de las veces al abrir los ojos teniendo mi cabeza apoyada en las piernas de Paul vi a un George algo enfadado mirándonos a todos. ¿Por qué se había enfadado? ¿qué era eso llamado "celos" de lo que tanto había hablado Paul y Ringo?  No lo entendí muy bien, me sentía avergonzada al sentirme tan.. inculta en las relaciones sociales como estaba en aquellos tiempos. 

George me cogió de sorpresa cuando con una suave caricia hizo que guiar mi barbilla, poniéndome de modo que le miraba a él, nos mirábamos a los ojos, el uno al otro. 
Quizá él se perdía en mis ojos de llamaradas verdes, pero yo llegaba sumergirme en un mundo distinto con sus ojos castaños, llegaba a viajar por montañas, llegaba a probar todos los chocolates de Suiza y Alemania, llegaba a dar una vuelta por todos los paisajes desiertos del mundo, contemplando la belleza de los amaneceres comiéndose las dunas de arena.. todo eso, sólo mirando aquellos ojos color castaño de George. Parecía que él también había viajado mucho cuando pestañeó, me acercó más a él sujetando mi barbilla y con una inclinación... ahí lo teníamos, nuestro primer beso. 

Sus labios al principio rozaron los míos, luego, se apretaron los dos juntos. Sólo fue eso, un contacto pero fue avanzando cada vez más, llegó a sujetar mis caderas y a ponerme sobre él, sin separar aún nuestros labios, que se habían empezado a mover como si fuera un baile entre ellos, abriéndolos poco a poco, haciendo que jugaran entre ellos, entrando en el juego también las lenguas de cada uno, saliva con saliva, boca con boca, cualquier científico en la descripción del beso habría añadido las bacterias pero yo.. añadiría la felicidad, la sensación extraña que me daba aquello, aquel.. beso. 
Ahora.. ahora más o menos había logrado entender algo más de las películas tan cursis de amor, y sus besos, las novelas tan fantásticas eróticas y sus caricias.. ahora había logrado entender.. qué tan adictivo venía a ser.. todo eso. 


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Bien.. ¡MATADME!   
He tardado demasiado, pero.. no me lo quiero tomar a tonto esto de la fic, escribo cuando realmente tengo ganas de escribir, y no por obligación. No os preocupéis, no la he abandonado, ni mucho menos, aunque tarde meses en aparecer, siempre estoy ahí.
Quizá algo si me he perdido, tengo que volver con las fics... no sé ni cuales me leía y cuales me dejaba de leer. Así que, que cada una me de su fic y empezaré a leerlas de nuevo :) (eso también te lo digo a ti, Mer)

Aquí está el nuevo capítulo, más o menos ya sé lo que va a pasar en la historia. 
Quiero deciros que necesito chicas, y que ya sé que estaba pidiendo cosas que me decíais y luego yo ya elegía, y bien, necesito que me deis una descripción psicológica de cada chica que quiera aparecer, esto ya será lo definitivo, a partir de esto elegiré quien se queda con quien, quien aparecerá en la historia pero no estará con ninguno o quien sencillamente causará problemas.

Mil y un saludos mis queridas amigas, ahora creo que escribiré más a menudo ya que sé de qué escribir, pero no sé muy bien si lo que digo es cierto :3 
Si me queréis pegar mandadme las bofetadas por twitter @The_McLeb4  o por correo electrónico: beatriznovenove@gmail.com 

Y aquí os dejo queridas amigas :)