............¿Aquí
se come, o no se come?............
-No voy a ir -me decía cogiendo su
abrigo.
-Si, tienes que ir, por favor Roger..
-Luce -se dio la vuelta- te quiero,
pero ¿no crees que soy muy joven para presentarme ante tus amigos?
Es más, tus amigos son The Beatles..
-Bueno, tu eres Roger Taylor, serás
famoso, yo te lo digo.
-Eso no cuenta, hablamos de un
presente.
-¿No decís que querías estar
conmigo? ¿que no importaba si no acabáramos juntos? ¿que querías
estar todo el tiempo que podías conmigo?
-Si, y lo voy a cumplir..
-¿Cuánto crees que tardará nuestra
relación?
-No se..
-Y si hoy acabáramos? -no quería
recurrir a esto. Lo miré un momento avergonzada, su mirada seguía
siendo de hielo, con aquél azul que le ayudaba a ser más gélido.
-¿Estas cortando conmigo? -decía con
una sonrisa burlona, intentando ocultar su dolor interior.
-No, solo te he preguntado. ¿Qué
pasaría si acabáramos hoy?
-El dolor sería muy profundo -decía
acercándose a mi más, y más.
-Allí va a estar el hombre con el que
casi pierdo la cabeza... -lo dije muy bajito, casi en un susurro,
pero él me logró oír.
-¿Y cuándo es la comida? -se ponía
de nuevo como si nada.
-¿Vas a ir? -mi rostro se iluminaba,
no quería volver a caer en la trampa de Paul. No quería caerme en
el negro de esos ojos color puerro. No quería volver a olvidarme del
oxígeno cuando estaba él cerca. No, ahora tenía a Roger, un
guardaespaldas, me protegía del amor.
-No quiero perderte, no ahora. Se que
mis sentimientos no coinciden con los tuyos, se que no vamos a acabar
juntos, pero dejame gastar mis labios contigo.
…........................................................
…........................................................
Parecía que llegaba un poco tarde,
pero no era el único que no había llegado aún. Allí a lo lejos
estaba la mesa para 8 personas. Me acerqué a ellos, intentando
producir una sonrisa, pero no podía.
-Ya estoy aquí, lo siento por la
tardanza. -Los de la mesa me miraron atentamente. Ringo, con una
chica bajita pero muy sonriente, Karo al lado de John, Val y otro
chico, y al otro lado George. Como ya había dicho, faltaba gente.
Faltaba Luce.
Me dirigí a uno de los sitios libres
de la mesa, pero no llegué a sentarme cuando los vi, entrando en el
restaurante.
Ella lucía un vestido negro y corto,
completamente negro, solo con una manga, la cual estaba mal colocada,
y vestía una botas negras con tacones que le llegaban hasta más
allá de las rodillas. Toda vestida de negro -era eso lo que me
llamaba la atención- Después, por otro lado su cabello (ahora
pelirrojo) caía despeinado y sus manos lo ayudaban ha ordenarlo.
Un hombre, a su lado, vestido todo de
negro menos una corbata en rojo. -La pareja de negro- oí decirle a
alguien de nosotros. Cómo Luce ,tenía su cabello rubio despeinado e
intentaba ordenárselo con las manos.
-¿Qué habrán echo los pillines?
-decía otra voz de la mesa, la cual me mató con aquella posibilidad
que me había echo dudar. ¿Estaban tan tan juntos? Solo de pensar
que los labios de Luce habían solo rozado los de otros me ponía
echo una furia, no estaba seguro si seguía teniendo mi color
natural, o un rojo fuego en la piel.
Por un momento nuestras miradas se
cruzaron, sus ojos seguían como antes, era lo único que no había
cambiado, eran grandes, eran azules verdosos, eran los ojos todavía
de una adolescente, no de una veinteañera que se cree muy mayor.
Me senté por fin, a un lado de George
intentando no estar muy cerca del acompañante de Luce -por si acaso-
me dije.
-No eres el único -me dijo George.
-¿A qué te refieres? -le pregunté
en otro susurro.
-Yo también estoy incómodo en esta
mesa. ¿Ves a Val? -Si, la veía, bebía de la copa que le ofrecía
otro chico de cabellos ordenados -no como los otros ¬¬- con la raya
al lado de la cabeza, con un dorado entre mecha y mecha.
-Si, la veo -le confirmé.
-Debería ser mía, debería ser yo la
que le da de beber de ese vaso, debería ser yo.. -entonces comprendí
que no era solo yo el que se sentía mal por una mujer.
-Hola a todos -su voz era la de un
ángel, todavía.- Lo siento por llegar tarde -lo decía con una
sonrisa mirando a su acompañante, el cual también sonreía. - Este
es Roger, Roger, estos son.. todos -dijo mirando a todos los de la
mesa, pero cuando iba a pasar su mirada a por mi se detenía, e iba
de nuevo al otro extremo, fijando su vista en los asientos libres.
-Bien entonces ya estamos todos juntos
-decía Karo intentando no tensar más las cosas.- cada uno creo que
tendrá que aclarar algo, por lo menos yo tengo que hacerlo. -Le
empezamos a prestar atención todos.
-Como sabrán, y si no lo saben aquí
lo digo, Ringo y yo ya no somos pareja. -me sorprendía la eficacia
que tenía Karo para soltar algo tan serio, en una sonrisa.
-Exacto -confirmó Ringo, abrazando
más a la chica de al lado con un solo brazo.
-Solo estábamos pasando por una fase
-siguió comentando Karo- y ambos nos ayudamos el uno al otro, pero
era una amistad. -se paró un momento para procesar la información-
ahora cada uno sigue con lo suyo. ¡Mirad a Mercedes y a Ringo! ¡qué
felices están juntos! -Todos movimos la mirada unos centímetros más
para ver como Ringo abrazaba más a aquella chica, cuyo nombre era
Mercedes.
-Yo también me siento completa -dijo
mirando esta vez al lado opuesto, hacia John.
-Si, chicos, ahora Karo es mía -decía
John besándola sin cerrar su sonrisa. -Todo esto me parecía
demasiado acaramelado, demasiado amor entre los Beatles, si por lo
menos yo no me sintiera excluido, si tuviera a alguien para
compartirlo. Entonces la miré de nuevo, de refilón. Estaba jugando
con las manos de Roger, conocía ese gesto, lo había echo también
con mis dedos, ahora solitarios, y lo había echo siempre que se
había sentido nerviosa, por algo, o por alguien.
-Eso creo que es todo, lo que tenía
que contar por mi parte -terminaba Karo.
-¿Deseáis algo para tomar? -el
camarero nos miraba con una expresión muda, se notaba cansado,
cansado de tener que trabajar. Me preguntaba cómo se me veía yo al
estar cansado de tener que estar en una mesa con Luce, y la pareja de
Luce “Roger”.
Todas las personas pedimos lo que
queríamos, sin pensar en el dinero ¿quién de nosotros pensaba en
el dinero?
-Entonces me toca a mi comentar algo
-decía Val alzando la voz justamente para que le hoyéramos todos.
Miré por un momento a George, el cual miraba a su copa de vino como
si nada. - Se que os habréis preguntado qué he estado haciendo
últimamente, bueno, no he andado tan desaparecida como mi hermana
-decía mirando a Luce- que se va “embarazada” y vuelve de una
pieza con un novio rubio con los ojos azules. -Todos reían sobre ese
comentario, aunque se pregunte de verdad qué había pasado con Luce.
-Yo, sin embargo, solo he estado ausente por una persona. El es Jack,
un viejo amigo, ahora salimos juntos. -George convertía una
servilleta en cientos de cachitos de polvo. - No es solo eso
-continuaba Val- el y yo, bueno, el y yo vamos a casarnos. -Entonces
todos nos quedamos callados. Yo los miraba sin creermelo, aquél
chico no pegaba con Val ¡para nada!. Karo la miraba, pero parecía
felíz por ella. John me miraba a mi, preguntándome con la mirada
qué me parecía a mi, y qué haríamos con George. Ringo nos miraba
a nosotros también. Luce, sin saber como lo sabía miró a George,
que se levantó de pronto para salir de aquél sitio, en estos
momentos muy incómodo para él.
-Necesitaba fumar -decía John
aliviando el lugar – voy a acompañarlo- dijo. Yo, con Ringo, lo
seguimos sin tener que excusarnos.
Se encontraba en la parte de atrás
del restaurante, dando patadas a la basura, insultando a todo el que
se pasaba por al lado.
-George -decía Ringo con tono
aterciopelado, intentando calmarlo. Pero ninguno nos acercamos.
-¡Todo es de color rosa para todos!
¡¿y yo qué?!
-George.. cálmate.. -intentaba esta
vez John, pero tampoco se acercó lo suficiente.
-¡Todos, ¡todos tenéis alguien!
¿¡yo?! Con todas las que salgo me rompen el corazón, o son una
putas que solo las quiero para lo que son!
-¡George! -intenté yo.
-¡Mi vida es una puta mierda! ¡el,
él la ha conseguido! ¡ahora se van a casar! si.. si no fuera un
beatle la habría conseguido..
-¡TU NO ERES EL ÚNICO! -grité para
que todos se callaran.
-TU NO ERES EL ÚNICO QUE TIENE QUE
DEJAR MARCHAR A LA QUE QUIZÁ SEA TU ALMA GEMELA.. LA DEJAS MARCHAR
CON OTRO QUE SABES QUE NO HARÁ LA MITAD DE COSAS QUE PODRÍAS HACER
TU CON ELLA -me calmé un poco.- todas las cosas que imaginabas que
ibas ha hacer ella, cosas normales, como casarse, tener hijos, irnos
de viaje familiar, amarla, quererla, ¡que cada día se sienta
querida! Pero sin embargo, la dejas marchar con otro, porque eso es
lo que ella quiere, porque así dice ella que estará más feliz, y
ahí está el punto, tu quieres que sea feliz. -Todos me miraron,
casi sin comprender, pero en el fondo, todos sabían a quién me
refería.
…......................................
…....................................
George se había ido de la mesa, y yo
quería tranquilizarlo, -por todas esas veces que él me tranquilizó
a mi- y entonces desaparecí de aquella mesa, solo explicándoselo a
Roger el cual lo comprendió.
Estaban atrás, donde provenían los
gritos, gritos de George. Llegué justo a tiempo para oír la voz
eufórica de Paul, mandando a todos a callar.
-TU NO ERES EL ÚNICO QUE TIENE QUE
DEJAR MARCHAR A LA QUE QUIZÁ SEA TU ALMA GEMELA.. LA DEJAS MARCHAR
CON OTRO QUE SABES QUE NO HARÁ LA MITAD DE COSAS QUE PODRÍAS HACER
TU CON ELLA -había dicho, y yo, detrás suya lo escuchaba con
atención, los demás me miraban, pero a la vez miraban a Paul.
Pareció que se había tranquilizado cuando continuó- todas las
cosas que imaginabas que ibas ha hacer ella, cosas normales, como
casarse, tener hijos, irnos de viaje familiar, amarla, quererla, ¡que
cada día se sienta querida! Pero sin embargo, la dejas marchar con
otro, porque eso es lo que ella quiere, porque así dice ella que
estará más feliz, y ahí está el punto, tu quieres que sea feliz.
-Hablaba de mi, no tenía que ser adivina para saber de quién se
trataba. Entonces me arrepentí, había juzgado a Val por querer en
secreto a George y no mostrarlo, por hacerle daño de esa manera,
pero ella no era la única. Yo había llegado al restaurante
acompañada, despeinada por lo que había echo en el coche, pero ni
si quiera me preocupé en disimularlo, eso lo había echo sufrir.
También, eso de estar junto a él, tanto tiempo, besarlo en frente
de todos, lo había comido por dentro. Val amaba a George, en
secreto, pocas personas sabían eso, pero yo, yo amaba a Paul ¿a
quién iba a engañar? Lo sabía todo el mundo, pero por otro lado,
también me había encaprichado de Roger.
Cuando terminó de hablar Paul, todos
lo miraban sorprendidos- dudo que lo miraran como yo.- Ellos miraron
por detrás de él, para mirarme también a mi, y parece que Paul se
dio cuenta de que miraban más allá de él, y se dio la vuelta,
quedando con los ojos muy abiertos cuando me vio, detrás de él.
-Luce -había dicho justo antes de que
yo reaccionara.
..............................
..........................................
Oooh sofi, me alegro mucho de que te gusten mis novelas :)
Pero, ¿cómo que yo las hago divertidas? Yo admito que pueden ser dramáticas, románticas, raras, intrigantes a veces, ¿pero graciosas? eso habrá que discutirlo, no veo nada de gracia en ellas, quizá en la de something in the love si se descubra más gracia que en esta, esta es más dramática, más romántica... De todas maneras así te respondo a la pregunta, si es graciosa la historia, no era mi intención ;)
y Karo, tantos gracias no tienen que ser bueno jajaja
Por fin estás con Ringo, todos felices, bueno, más o menos la mitad están felices.
Gracias por comentar.
En el próximo capítulo, que ya lo tengo pensado, la reacción de Luce perjudicará a toda la historia, y la pista es: "si una vez no pasó, ahora ya está echo"
Mil y un saludos a todas. ;)

Subiste otra vez!!!!!!!!!!!!!!! Yay!!! Yupi!!! Genial!!! Vamos!!! jejejejejejejejejej
ResponderEliminarVuelvo a estar con Ringo *_*
POBRE GEORGE!!!!! HASTA ME DOLIÓ A MI!!! Y POBRE PAUL! SUS PALABRAS ME LLEGARON AL CORAZÓN!!!!!
Muchos besos! Adoro tu blog!!!!!!!!!!!! Sube pronto <3
Te quedo muy bueno el capitulo, acerca del comentario anterior lo siento no queria incomodarte T_T . Cuidate
ResponderEliminar